| Precisamente
allí, donde todo es posible, se encuentran las
respuestas más sencillas, pero también las
cuestiones más complejas.
El que escucha da una tregua al tejedor de historias que,
de manera hábil, suavemente, casi de puntillas,
siembra en él dudas y sueños. Porque es
allí, donde las respuestas no llegan, donde llega
el cuento. El cuento que nos recuerda que la vida es cuento
también y que vivimos para contarlo. |